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Las lágrimas

Las lágrimas Las lágrimas se acumulan, saladas y dulces, esperando por salir. Cargan ese espacio que desde tu pecho se alza hasta el entrecejo. Son años de historias, de tristezas, que la absorbente barrera no dejó emerger. Son cientos de palabras, matices, que condimentaron su sabor. Ellas solo quieren corre libres limpiando a su paso El Dolor. Pero el carcelero, que solo para afuera ve, las estanca dentro incapaz de sentir su hedor. A veces, sin que nadie lo note, deja escapar una escurridiza, que desde el rabillo del ojo se arroja libre y magnánima hacia su destino final. Lo que no ve el guardián, por pocas veces mirar atrás, es que allí, en el suelo, Donde aquella escurridiza se posó, Mañana nacerá  una flor.  

Cuarto Viaje - La muerte de la verdad

Era de acuario. Año de la serpiente. Tercera guerra mundial. Inteligencia artificial. Meditar. Hacerlo más. Algunos momentos para descansar. Prácticamente una realidad virtual. Algo ocurre, cambia. Rápido. En realidad, siempre cambio. Ahora lo hace también. Quizás más, pero no lo sé. Solo puedo imaginar esto que es. Los colores y las banderas sostienen enarboladas las ideas que discuten en la calle o en algún canal. El fervor es total. Es difícil saber qué pensar, qué está bien, qué está mal. El empoderamiento de ideas contradictoriamente malas, es el alimento enlatado del rating digital. Se dividió una vez más, y de nuevo como siempre, el terreno. El juego de ganar. De ver quién tiene razón; de discutir por ideales pero más y más, de discutir por discutir. Por la sabrosa dopamina de tener razón. ‘Te odio! Todavía no sé por qué pero por las dudas, te odio’.  Nos vendieron que más conocimiento vendría con mayor información. Mientras tanto, mientras soñábamos hipnotizados con alguna ...

Una flor

Las Lágrimas se acumulan, saladas y dulces, esperando salir. Cargan ese espacio que, desde tu pecho, se alza hasta el entrecejo. Son años de historias, de tristezas, que la absorbente barrera no dejó nunca emerger. Son cientos de palabras, matices, que condimentaron su sabor. Solo quieren correr libres, limpiando a su paso todo el Dolor. Pero el carcelero, que solo para afuera ve, las estanca dentro incapaz de sentir su hedor. A veces,  sin que nadie lo note escurridiza logra escapar; y desde el rabillo del ojo vuela libre y magnánima, hacia su destino final. Lo que no ve el guardián, pues pocas veces se da vuelta a mirar. Es que ahí, en el suelo donde Ella se posó; mañana  nacerá una flor.

Tercer Viaje - Aburrirse

       Martes primero de mayo. Día de descanso. El manto gris cubre, impoluto, el cielo desde quién sabe cuándo. Las finísimas gotas navegan por el aire humedeciendo todo alrededor. Las canciones, escuchadas una y mil veces, suenan en el orden elegido para sonar. Cinco meses de este año, que no se entiende si son los últimos del 2023, que por alguna extraña razón se extendió, o un impase temporal de un 2024 que todavía nunca arrancó.      Planes de asado o quizás fideos con bolognesa que se configuran en cámara lenta, a través de mensajes que no encuentran su interlocutor. Momentos de soledad. De inadvertida desplanificación. Horas fuera del calendar que dan lugar a decidir qué hacer. Ordenar? limpiar? Prender el televisor? Meditar? Escribir? Agujas en algún reloj digital que le marcan sentencia de muerte a la tan deseada soledad. Deseada? Si vos invitaste a todas esas personas a tu casa. Si vos enviaste esos mensajes buscando cómplices en el deseo de ...

Cómo Se Sintió?

La arena fría en tus pies, el sol en tu espalda, los mosquitos en tus tobillos, el dulce en tu lengua, la sal del mar en tus ojos, el viento en tus mejillas. Cómo se sintió? Cómo se sintieron esos relámpagos que se multiplicaron como nunca antes, iluminando la oscuridad? Cómo se sintieron esos relámpagos que luego fueron trueno y retumbaron, convirtiéndose en canción? Cómo se vieron esos flashes? Que, entre luces rojas, decoraron melodías y ensordecieron la visión. Qué sensación te generó ver el sol despertar entre la gente bailando? Cómo se vieron esos ojos que del otro lado, bailaron penetrantes en su azul? Cómo se movieron tus pies? Cómo sacudió tu cabeza? Cómo ascendieron tu manos, cuándo la música así lo pidió? Cómo se sintió ese humo blanco? Aquel que, espeso, completaba los espacios vacíos? Cómo se sintió? El humo que inhalaste, las pieles que acariciaste, las máscaras que usaste, los abrazos que guardaste. Qué gusto tuvieron las palabras putrefactas que callaste? Qué sensación ...

Segundo Viaje - El Silencio

El silencio La música pinta la vida.  Pinceladas de acuarelas y óleos salen de alguna esquina y recorren el aire coloreando todo a su paso. Inundan los espacios, formas y colores, que se transforman, mutan con cada segundo que pasa, pero que se fijan en el instante que tocan tu piel. En cada cual de alguna forma en particular, atravesando hasta lo más profundo de tu ser, haciéndote bailar, agradecer, llorar, reir, relajar, gozar. A cada cual según lo que escuchó, lo que vio, lo que bailó, lo que vivió. Pero la música está ahí, viva, inmutable, para todos, en todos sus colores, sus formas y sabores; queriendo acopiar todos los centímetros que pueda. Queriendo adueñarse de todo aire que le rodee. Buscando expandirse para atravesar acaso una piel más. Cada canción, cada pieza, cada cuadro, como distintas hojas de un mismo libro, se esmera en llevar su mensaje. Mensaje cuyo código, cuya clave, no está determinada por su ritmo o su armonía, sino más bien por quien escucha. Mensaje que l...

El primer viaje

El viaje arranca acá.  Porque para viajar hay que moverse, eso está claro. Hay que soltar la pantalla,  los planes, superar el FOMO, que hoy tanto decimos y a veces dejar esta ciudad que tanto nos gusta. Y como cuesta eh. Decímelo a mí, que hace unos meses me quería ir. De hecho me iba. Fiesta de despedida y todo el circo. Cuadernito en blanco para arrancar una nueva historia. Pero al final, todo se reduce a donde pone uno la energía, no? A los planes que haces y los que deshaces. A las decisiones que tomas. Yo creo que ahí está la verdadera lección, o al menos lo que aprendí yo en estos ya 8 meses de no haberme ido: En hacer planes, todos los planes que puedas. Algunos para ya, otros para dentro de un rato y otros para en algún momento. Y después… vivir la vida, porque al final no queda otra. Pero sin nunca olvidarse de ese objetivo final. Ir poniendo un poquito de esa energía que tenés, en cada una de las pequeñas cosas que te van a acercar unos metritos más a esa meta, a es...