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Mostrando entradas de enero, 2021

No necesitas suerte.

  No necesitas suerte, necesitas moverte. Necesitas salir. Salir a recorrer.  Salir a mirar. Mirar todo; abrir los ojos. Prestar atención. Necesitas escuchar. Escuchar los autos, las motos, las putas ambulancias, todo el quilombo. Pero también los pájaros, los arboles, la lluvia. Necesitas escuchar el silencio. Necesitas oler, tocar, saborear y probar. Probar todo lo que puedas. Una comida, un deporte, un peinado, un color de pelo, una canción, un artista, un camino nuevo, lo que sea.  Probá, equivocate, arrepentite y aprendé. Necesitas dejar de arrancar series nuevas en netflix. Necesitas caminar hasta que no sientas los pies. Subir miles de escaleras para después volverlas a bajar. Soltar google maps. Caminar en círculos.  Perderte. Necesitar correr, trepar, saltar, transpirar, cansarte… seguir corriendo, trepando saltando, volando. Si podes volá. Volá todo lo que puedas. Frená. Respirá… Necesitas respirar. Inhalar y exhalar. Relajarte. Pensar. Sentir. Necesitas se...

Tiempo para el tiemo

  Hace mucho que no escribo. No escribo por qué no tengo tiempo. Por qué el tiempo no alcanza. Hace mucho no me siento, pongo música , agarro alguna lapicera sin tapa que encuentre por ahí y elijo una hoja de mi cuadernito para mamarrachearla en blanco y negro. No lo hago por que siempre hay algo más urgente, más productivo. Por qué no tengo tiempo; como si fuese algo que podemos tener. Lo agarramos, lo partimos, dividimos y organizamos; como si fuese algo de lo que podemos disponer. Pensamos que, moviendonos inteligentemente, poniendo la pava para el mate mientras nos lavamos los dientes o mandando mails mientras cruzamos en rojo el semaforo con ese trote alentizado, vamos a estirar los segundos. Pensamos que los vamos a poder agarrar. Tocarlos. Sentirlos en el bolsillo y usarlos luego para lo que se nos de la gana. Dormir? Nos pasamos la vida corriendo en linea recta, tratando de ganarle la carrera. Intentando sacarle, aunque sea una vez, un poquito de ventaja. Pensamos q...

El Hueco en la pared

Extraña forma del ser humano que transcurre sus días recordando el pasado o pronosticando el futuro; intentando ajustar esos diminutos engranajes, esperando que giren de la forma correcta. Esperando que marquen la hora exacta en el momento preciso. Peculiar forma del ser humano que pasa sus días allá, sin entender que todo y lo único que puede ver, hacer, sentir, está acá. En este momento. En este punto. Todo es un invento y y los puntos no importan.  Alguna vez leí que el cerebro no tiene forma de reconocer la diferencia entre una verdad y una mentira. Entre lo que le contamos y lo que es. Para nuestra cabeza todo es una gran e idéntica realidad. Si es así, que realidad elegís contarle? La de TN? La del 13? La de Netflix o la de instagram? Si es así, por qué no empezamos a contarle la realidad que nosotros le queremos contar? La de ahí afuera o incluso, la de acá adentro. Curiosa forma del ser humano que decidió usar la misma palabra para describir su capacidad de autoconoce...

No suelo escribir, pero hoy escribo.

Hoy escribo sobre el viernes pasado. Este que pasó no, el anterior. Era un viernes especial por que íbamos al rio.  Lo buscamos al negro, compramos empanadas y fuimos directo a la laguna a comer muy tranquilos.  Después de comer y de hacer la digestión ya era la hora de jugar. Si, de jugar. Jugar a lo que sea, hacer algo, movernos. Con Axel siempre había un momento especialmente reservado para eso, para jugar, para ser chicos de vuelta. Nos tiramos al agua, nadamos, saltamos, nos sacamos fotos. En fin boludeamos, hasta que en un momento me dijo: “tenemos que hacer la mortal para atrás”.  Tenemos que. Un imperativo. No había otra posibilidad.  Ya se le había metido en la cabeza y ahora era algo que HABIA que hacer. No me iba a dejar convencer tan fácil por lo que le dije: “no negro, estás loco. No me animo yo. Hacela vos si queres”  y probablemente un montón de otras negativas parecidas. La verdad que ni si quiera sabía si me daba miedo. Es algo que hice mil...

Amor de estatuas y palomas

El estatua y ella paloma, bailan una milonga de miradas.  Una mano arriba de la otra, aleteos que son caricias. El estatua y ella paloma, discuten en silencio  sobre le futuro que alguna vez pasó y sobre el pasado que querrán.  Solo con mirarse, hablan del sexo sin amor y del amor sin sexo. Hablan de amar todos los días y de aquellos días sin amor. Hablan de la paloma que se pasa el día en ese hombro todo menos aterciopelado y, del viejito de larga barba blanca que, 8:45 tira migas en la esquina. Hablan de la resiliencia de la estatua. De su forma de moverse, siempre en el mismo lugar. Sin palabras, hablan de su mente abierta y de sus ganas de cambiar. De la estatua de la vuelta y sus cientos de palomas.  De las palomas sin estatua que van en busca de gorriones y  también de que River no gano la libertadores. Sin sonidos, ellos discuten durante horas.  Es cuestión de mirase a los ojos para entenderse hasta adentro.  Es cuestión de tocar...

Dos idiomas hermanos separados al nacer

Son palabras sueltas Que no buscan contar nada Son palabras agarradas de una nota musical Siguiendo un ritmo  Su hilo conductor  Una silla vacía  Y una poesía en su lugar  Es poesía si no tiene nada que contar? Son dos idiomas  Hermanos Separados al nacer Siguieron su propio camino Pero a veces se encuentran a comer  Se cuentan lo que hicieron  Y todo lo que tienen por hacer ‘Que yo hago llorar’ ‘Que yo puedo hablar’ ‘Que gracias a mi hicieron lo que hicieron’ Y ‘que gracias a mi pudieron disfrutar’ No es una pelea Sino más bien  Charla de ascensor Pero cuando los hermanos se mezclan Se tocan en una misma oración  Se repite el Big Bang  Y empieza de nuevo el momento de creación El piso se hace nubes  Y las paredes de cristal  Florecen ojos Y las orejas empiezan a escuchar Es poesía si no tiene nada que cantar?

La muerte de las palabras

El sudor que recorre las palabras  Cuando la retórica no es la cotidiana La de todos los días.  La estricta prosa que Una a una Las mantiene a raya Una tensión superficial Que se esfuerza  por mantener cada letra en su lugar Letras que quieren saltar  Esquivar la poesía de 3 estrellas michelin Degustar apenas un poco de vulgaridad Puntos y comas que no tienen donde ir Fijos en su lugar Disponen los silencios de quienes no supieron cuando parar Mayúsculas solitarias Sueñan un futuro Donde tengan a alguien  con quien conversar Espacios que son solo uno  Acribillados palabra a palabra Separados geométricamente al nacer Solo quieren abrazarse  Tocarse Formar parte de eso que les fue prometido El tedio de las palabras que son leídas  Pero no comprendidas Que son escritas para aparentar  Y no para contar En fila Al borde del abismo  Se animan a buscar un punto final. 

Instrucciones para la cuarentena

Qué hacer cuando las agujas del reloj giren en sentido contrario y nadie se de cuenta? Cuando el Lunes, sea Viernes, Sábado y Domingo a la vez?  Qué hacer cuando los planes del futuro se conviertan todos en novelas de ficción? Cuando tu vecino sea tu peor enemigo y su familia miembros del Hezbolá? Qué hacer cuando los besos se conviertan en balas y los abrazos un quizás? Que hacer cuando hayas encontrado todas las caritas en el techo de madera de tu casa y ver por tercera vez Friends ya no sea una opción? Qué hacer cuando el challenge sea dejar de mirar stories y no lo puedas cumplir? Qué hacer cuando los bondis se arrepientan de aquella vez en que se quejaban de ir muy llenos? O, cuando Woody y Buzz encuentren imposible embarcarse en una de sus aventuras porque los nenes siempre están ahí? Qué hacer cuando en los teatros solo se escuche el eco de los aplausos que alguna vez fueron ovación? Qué hacer cuando ya no haya más fotos viejas que mirar, más placares que ordenar, m...

La historia de como me di cuenta que Papa Noel era mi abuelo judío

     Hoy después de algunos meses me siento a contarte una nueva historia. Será porque es la primera navidad que voy a pasar lejos de mi familia en mucho tiempo, o porque siempre en esta época aparece en mi cabeza sin que nadie la llame, no lo se, pero hoy, te voy a contar la historia de cómo me di cuenta que Papa Noel era mi abuelo Judío. Para entrar en tema tengo que arrancar por contarte que mi mamá es judía y mi papa católico. Si, en mi familia se comía un fin de semana huevos de chocolate y el siguiente knishes de papa. En mi familia un día todos organizábamos una búsqueda del tesoro para encontrar el huevo más grande que algún tío había comprado; y al otro, correteábamos por la casa de mi abuelo siguiendo las guías de un “Frio…Friooo…”, “mmmtibio”, “CALIENTE!CALIENTE!CALIENTE”, que se cantaba al unísono para encontrar la ma escondida. El afortunado en encontrarla dentro de la servilleta blanca, se llevaría 100 o 200 pesos que serían dedicados exclusivamente a compar...